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Roberto
Bescos
"Nacido
en las puertas del invierno. Tiene estudios de Filosofía. Poeta,
dramaturgo, prosista".
Esa brevísima reseña aparece en una de las heroicas publicaciones
del tiempo primero.
¿Y qué más se ha dicho de Roberto Bescos?
Víctor
Aquiles Jiménez en "Encuentros más que cercanos",
allá por 1981:
"Tiene
28 años y escribe desde los 15. Ama la poesía y admira a
los poetas de la Tierra. Antes de volcar sus poemas en este libro ha desempeñado
cuantiosos trabajos. Lo recuerdo de garzón en los veranos, cuando
era estudiante en el Liceo Fiscal de San Antonio. Lo perdí de vista
cuando partió a Santiago a estudiar Filosofía; me lo encontré
al cabo de un tiempo en un cerro con los ojos pegados a los pájaros.
Lo oí de locutor en una radio o lo vi, también, en un escenario
interpretando un personaje imaginario. Lo supe titiritero, cartero, pastelero,
y fracasado comerciante, lo supe profesor, y vagabundo en una película
de cine amateur. Tablas y pantalla, aulas y calles, solitario y amistoso.
Así es este poeta que también sabe de pasteles. Como que
no le bastase la poesía para endulzar el mundo. He probado sus
masas de mil hojas y creo que tendrá que remontar esa dulzura...
Hoy, Roberto, nos entrega estas hojas de sus años y no en dulces
sino en libro en donde hay tantos sabores para que probemos su mano y
sentimientos.
Hijo único
de madre única, viven los dos tan cerca del mar que parecieran
ser sus cuidadores. Llo-lleo es su playa, plaza, mundos y recuerdos...
Y pareciera
que en Llo-lleo nadie se enfermase del corazón, mas, Roberto Bescos,
ha enfermado de una incurable poesía".
Rubén Santibáñez
en el prólogo de "Matanoche", una de las últimas
publicaciones del Maestro Roberto Bescos, proporciona señas:
"Ser poeta, jamás otra cosa que poeta": Así se
define Roberto Federico Bescos Concha. Nació el 22 de Junio de
1952 en Santiago del Nuevo Extremo. Siendo muy niño sus padres
Roberto y María, por razones comerciales, se establecieron en el
balneario de Llo-lleo y allí se quedaron para siempre. Hizo sus
primeras letras con el maestro don José Molina Burgos en la ex-Eacuela
5, hoy "España", en Llo-lleo. Continuó la Enseñanza
Media en el Liceo de Hombres de San Antonio con un intento de estudios
de Filosofía en el Instituto Pedagógico de la Universidad
de Chile, sueño-proyecto tronchado por la tragedia de Septiembre
de 1973 y sus históricas secuelas.
"El campo de las artes y el mundo de la cultura han sido su Norte
invariable. Poeta, cuentista, actor, dramaturgo, ensayista, cronista,
titiritero, monitor de talleres literarios municipales y vendedor de libros".
Su trayecto
literario publicado:
En sociedad con Víctor Aquiles Jiménez edita la obra "Encuentros
más que cercanos" que contiene 25 poemas del vate y 5 relatos
del socio cuentista.
1984: Lo encontramos
como Director de las Revistas " Trapisonda" y "Caballomar".
1985: "Los
Tres Moscritores". Cuaderno de Poesía y Prosa, en compañía
de José Muñoz y Alejo Lucas Romero.
1987: "Hoja
de Servicio" Tríptico con 10 poemas breves.
1989: "Artesanía
en Duendes". Poemas, baladas y romances.
1990 : "Cochambre".
Puñado de cuentecillos breves, breves, muy breves.
1994 : "Entrañas".33
poemas breves.
1995 : Obtiene
el Premio Municipal de Arte, Mención Literatura; el primero entregado
por la I. Municipalidad de San Antonio. Distinción altamente merecida.
2000 :"Estudio
en Pasado, Presente y Futuro". Historia literaria del Litoral Central.
Valioso recuento de escritores que por aquí pasaron y otros que
permanecen.
2000: "Poemas
de la Cuenca del Maipo". Trabajo compartido con los huidobrianos
Aldo Calderón y Pablo Olivares.
2001 : "Como
la Savia".
2002: "Matanoche".
Selección de poemas gestados en la oscura noche de los años
80.
2003 / 2004
: "El Pato Yeco" Director. Genio y figura :Veinte años
después reincide en la edición de revistas en un trabajo
conjunto con Rubén Santibáñez.
Ramón Acuña,
ha dicho de él:
"Roberto
Bescos reúne en su estructura literaria muchas cualidades y quehaceres,
cualidades no siempre reconocidas ni laboreo rentable. Es uno de nuestros
poetas y, en estos momentos, el más ilustre de todos. Pastor de
anocheceres y de auroras. Vigía del quehacer de los humildes personajes
que enhebran sus veinticuatro horas de vida en los populosos vericuetos
del puerto. Analista de fuste. Crítico de bisturí profundo.
Soñador de utópicos futuros. Celoso guardián de la
cultura. Diestro cazador de fantasmas que libera en sus carillas quizá
con qué secreta intención.. Huidobriano inmerso en los mares
de Gabriela y de Neruda. En un mundo convulsionado por los instintos,
las pasiones y el pragmatismo, comete la osadía de ser poeta y
decir lo que dice sin amarras de ninguna especie. Su pluma y su palabra
calan en profundidades a simple vista insondables".
Escribe en los medios
de prensa locales, especialmente en el Periódico El Espectador,
con los seudónimos de Lot, El Lindo Ponzoñoso, Federico
Lenguatiesa y otros. En sus intervenciones públicas y académicas
impresiona su vozarrón, la profundidad de conceptos que esgrime
con maestría, su irreductible bandera literaria y el humor que
desliza " entre líneas y puntos suspensivos".
Amigas y amigos, con
ustedes Roberto Bescos.
LLOLLEO.
En
casa tengo un patio;
un patio con puertas en las algas.
Un chilenar en mi país tengo
cuyo nombre es mi pueblo.
Sol de plumaje amarillo
a misa en el campanario llama;
sol cantor en las ventanas,
en mi patio aromo y estero.
Hacen como que no se conocen
los pastos en el bosque,
libres la piedra y el buho,
en mi patio un pueblo tengo.
Un pueblo en mi patio,
con casas, pescadores, mercados,
plaza con plaza de anhelos,
en el aire los sueños de mi gente.
Y la gente de mis sueños
recorren los ojos por la espuma,
avistando humos al planeta
y al capitán que camina por las olas.
Primero fue como todo;
mi pueblo tirando al pueblo,
mar, arena, cerro,
por peces de río redes nacieron.
Yuyos en donde calla el cacique,
los toquis cuidando la tierra,
leyendas de la raza vieja
que cuentan las malvas de mi casa.
En mi país tengo este patio,
un chilenar verdecito de algas.
Amo el pueblo de mi patio,
glorias, garzas, carmelos, algas.
ROMANCE
DE LA MARIA JERUSALÉN.
La
hija del poeta
como la hija del vecino,
la niña vecina
no es hija del poeta;
nadie se disgusta
por la limpia diferencia.
No que sea blanca,
no que sea negra;
simple hija del vecino
e hija del poeta.
María Jerusalén
en Pascuas cúbrese de flautas,
de luna, la niña en mula,
y dánzale el chango rango,
crisálida, mate la cara,
las ilusiones de mimbre y malva,
un sueño cobija siempre
padre, pájaro mensajero,
tata, gran compadre,
hermano del Nazareno.
La
hija del poeta,
como la hija del vecino,
bebe su té, pica un pan;
a la escuela en trenzas va,
María Jerusalén
aroma el cabello, hebras canela,
viene del canto y canta,
de ángel la voz cantarera;
no le sobra un centavo,
el encanto le sobra.
María
Jerusalén,
la pobre más rica, una estrella;
el vecino no es su padre,
su padre es el poeta,
pajarita azul y blanca
entre zuliblancas pajarí,
melodías que ella ama
la transportan por las calles;
en su pañuelo lleva ella
iniciales de verso y joya.
JOTAMÉRICA.
Rompe
el cante, paloma,
fiesta de la guitarra española;
olivar, hechizo y naranjo,
moruno beso de las majas.
Madres de la morenía,
tacones de patria gitana;
de pandero al bailaor
por las fiestas de doña Isabela.
Peines lunando hebras altas
por Colón, romería y carabela;
copla y uva, gaita y moza
por el Afortunado en mares y verbenas.
Al cante de don Fernando,
el inca y el colocolo;
garbo de rey o lanza de manchego
una es la vena, nuestra casta morena.
ANÉCDOTA
Mónica
pálida
púsose
lacónica;
faltábale
la armónica;
mirábame
atónita;
el cántico
hermético.
Trágica
la cósica.
Sin Mónica
insólita,
insípida
la harmónica.
Mónica,
sin harmónica,
absúrdica,
lacónica,
armónica
ónica,
música
afónica.
Roberto Bescos : Poemas de Artesanía en Duendes (Llolleo, 1989)
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