RAMON ACUÑA. CARRASCO Nació en Quilpue,
la Ciudad del Sol, en 1930. Su infancia se confiesa repartida entre Limache
y Quillota, territorios de árboles frutales, esteros y aromos,
con un paréntesis trashumante entre idas y regresos hacia y desde
Carrascal, en Santiago, San Javier de Loncomilla, donde hace su primer
año de preparatoria, y la colonial ciudad de Molina. En 1943 ata
su vida a esta orilla. Ese año ingresará al Liceo Nacional
de Llo-lleo. Termina las Humanidades en el Liceo de Hombres de San Antonio
que ya era co-educacional, pero, muy machista en su identidad. En 1949
opta a una vacante en la Caja Nacional de Ahorros, posteriormente Banco
del Estado de Chile, con un trayecto laboral de un año en Melipilla,
más de veinte en San Antonio y a partir de fines de 1973 casi dos
en Casablanca, ciudad que marcará su encuentro definitivo con la
poesía, donde dice flotaba el espíritu de Alejandro Galaz
el que dio impulso creador a su vena literaria. ¿Qué
se ha dicho de él?: "Hemos leído
su poesía y la de Jonás en el Taller. No somos críticos,
pero, sabemos apreciar con nuestro corazón la sensibilidad, el
vuelo poético, las imágenes, el lenguaje tan limpio y exacto
en cada poeta. Qué buenos poetas ha tenido siempre Chile, y Centro
América también. Hay como una exhuberancia común,
una síntesis mágica de lo hispano y lo aborigen. Se hermanan
lo mítico y lo racional, la denuncia y el éxtasis, la naturaleza
y el mundo creado por el hombre. Con Eda (Nicola) siempre lo recordamos
con afecto y admiración. Lo vemos como un patriarca hispano-chileno,
una mezcla de toqui y caballero para el Siglo XX de esta nuestra América
tan hermosa y sufrida." MARITA ECHAVE. Poeta. Coronel Moldes, Río
Cuarto, Córdoba, Argentina. "SAETAS, Poemas
del Tiempo Autoritario, no es una poesía militante ni de trinchera,
es sólo el recuerdo de un bardo pregonando la historia en su veraz
canto y que al decir del gran líder negro Martín Luther
King "Nuestra generación no se habrá lamentado tanto
de los crímenes de los perversos como del estremecedor silencio
de los bondadosos". Es por eso que en esta obra se mantiene vivo
el recuerdo de esos momentos. Lo peligroso sería olvidarlos."
SEMANARIO "ALBA", Página Literaria. Villa Alemana. Octubre.1999 ADOLFO COUVE. El 11 de Marzo se cumplirán ocho años de la trágica muerte de Adolfo Couve, pintor y escritor residente en Cartagena desde mediados de los años ochenta. Sufría Couve una profunda depresión que reivindicó su triunfo en el instante supremo del suicidio. Muerte temprana y solitaria, sin esposa de la que se encontraba separado y sin su hija única, dicen, debido a una difícil relación familiar. La resaca de la aguda crisis existencial que lo perseguía y el conflicto que sostenía con la gran ciudad había encallado su barca en las playas rumorosas del balneario que ha visto caminar por sus arenas a famosos y connotados hombres de pensamiento. Se sostiene que lo suyo fue un auto exilio al que partió para alcanzar la tranquilidad que le permitiera abrir amplios ventanales a sus creaciones, estado de ánimo que se refleja en " la decisión del pintor de "La Comedia del Arte", quien se refugia en Cartagena para dar con los dioses del Olimpo." Espacios y siluetas de edificios y personajes de estos lares, perfectamente reconocibles, barriadas del puerto de San Antonio incluidas, se reflejan en la obra: "Cuando pienso en mi falta de cabeza (La segunda comedia)". El suicida habita en los silencios del aislamiento y el aislamiento responde frío, drástico e inconmovible, alejando voces y manos, discriminando, segregando, estigmatizando al creador extravagante en cuyo interior, bastante más allá de su presencia incómoda y provocadora, hay un genio que lucha por abrirse paso hacia la luz. El drama desarrolla su acción irreversible con parlamentos no escritos y con espectadores que miran sin ver. Ninguna puesta de sol es igual a otra y esta será la más diferente de todas. Doce años vivió allí continuamente arrastrado a insondables abismos. Fue el suyo un caminar por el filo de la navaja que fatalmente segaría su vida en el momento más inesperado. Adolfo Couve trajo hasta esta orilla un bagaje literario notable. La "Revista de Libros", de El Mercurio del 26 de Febrero de 2000, próximos a cumplirse dos años de su muerte, dedica portada y páginas centrales a sus últimos escritos. Y "El Líder", en su edición del 11 de Marzo de 2003 aboga por emplazar su nombre entre los grandes creadores nacionales. Sin duda un real desafío. Tres años después no se sabe si, aquí, el guante ha sido recogido... No, al parecer. Es posible que su nombre en una calle sin salida del entorno que más amó sea el único reconocimiento que la herrumbre de las altas mareas desperfilará convirtiéndolo en una constancia inerte. ¿Por qué no responder al trágico final de un rebelde inadaptado que sueña un mundo diferente, con signos de vida, en concursos literarios de palabra palpitante que, por esta vía, encuentren "la extraviada cabeza del hombre de cera" para coronarla de laureles? Más de alguien, desde el epicentro de lo cierto, dirá que prioritario sería honrar a don Vicente Huidobro, el vate que, cargado de gloria, vino a dormirse en la más hermosa colina de Cartagena. Eso es posible si, de una vez por todas, se echan allí las bases del Proyecto Parque Altazor propuesto en Marzo de 1993 por los poetas Pedro Mardones, "Beno" Navarro y los escritores de Villa Alemana, saldando así una deuda con ingentes y ruborosos intereses penales. La proclamación del nombre de Adolfo Couve como propio tanto como el de don Luis Enrique Délano, Lita Gutiérrez y Miguel D´Alençon, el pintor de los "seres machem", que hace tan sólo algunos días se encontró, cual niño asombrado, con los paisajes de la Eternidad, exige el compromiso de los agentes culturales oficiales y privados y de los hermanos creadores que les sobreviven, para cincelar instancias académicas de estudio, de proclamación de la palabra escrita y de reencuentro de la comunidad con su obra. En palabras de Roberto Bescos: " Es de justicia, es imperativo, es ético refrescar la memoria de los pueblos por el nombre de los seres constructivos que han dotado de brillo y elevación el linaje humano. La proyección futura de la obra de los que nos anteceden en el tiempo es lo que nos incumbe. Parte de una misión." (Fragmento de: "Huidobro. Un atentado celeste." ) Amigas,
amigos, hermanos escritores: Honremos a los ilustres muertos que un día
estuvieron aquí tan altos como una montaña.
Este conversar del poeta con el hombre quieto y de puertas adentro que hay en él sabe a confesión abierta sin reclinatorio ni ventanilla. A crónicas de vida buena temperada con calor de hogar, de panal con zumbido de hijos que han sido y de uno, fugaz, que dejó un hermoso mensaje tras su paso apresurado. Aquel ser amado que fue " un susurro en el viento ". El Árbol de los Libros es una fronda de espejos que reflejan, más allá de las vivencias, aquello que don Jorge Luis Borges dijo alguna vez: " El extraño deber de un escritor es éste. Un escritor recibe todas las vicisitudes humanas, siente todas las pasiones, pero, sabe que su deber es, en lo posible, transmitir todo en belleza; además, las miserias, los fracasos, las deficiencias, las humillaciones. Todo es como arcilla que le es dada para literatura." ¿De dónde viene este alfarero? : De la húmeda floresta que confiara sus secretos a Pablo y a Juvencio. De allí, del Temuco ancestral y generoso, nace el trayecto que lo lleva a trabajar como maestro de primaria y de escuela nocturna durante treinta y ocho años los que alterna con otros veinticinco en la Empresa de Agua Potable de Santiago donde fue dirigente gremial, Consejero de la Caja de Previsión, en representación de los trabajadores por varios períodos, y fundador de la Biblioteca Poeta Angel Cruchaga Santa María la que, por un tropezón de la Historia, cerró puertas y textos en Septiembre de 1973. Después de
un gran paréntesis en el que, como buen rotario, da mucho de sí
en la formación de adultos: "Forastero siempre", "Cansado
de ser árbol queriendo ser río / cansado de ser noche queriendo
ser alba / cansado de ser agua queriendo ser vino / y aunque había
días en que se cansaba de ser", continuó su rumbo de
hombre - sur y de hombre - río hasta unir su caudal con la serenidad
del Maipo para detenerse una mañana esplendorosa junto a la musa
de la hermosa voz en un remanso del " verdiazul de los ríos
en cuyas colinas suele florecer el viento." Aquí, frente al
mar, ¡por fin el mar!, e inseparable de los ríos, él
y ella, escriben tanto como lo permiten los días tranquilos y dan
libre curso a su creatividad vibrando, por más de una década,
con todas las expresiones artísticas lugareñas, en una entrega
total y solidaria, participando con entusiasmo en la vanguardia de las
Agrupaciones Culturales de San Antonio y Santo Domingo. Junto a la sombra
de un gran ciprés congregan a los hijos y a los hijos de los hijos
tanto como lo permiten las ataduras de cada cual. Todo encuentro es una
fiesta y un decir de cosas bellas y de pan compartido. Hoy, después de un laboreo de nostalgias por el huerto y el jardín de sus recuerdos, nuestro Hugo empuña la poda de sus escritos en un texto confidente que espolea nuestra imaginación con rumor de ríos y de grúas, con borrascosas ventoleras sureñas, con reflejos de oro rojo en el roble pellín, con repiqueteos de lluvia reconciliada con techumbres y cristales, con cartas que vuelan desde el Norte de Europa hasta una puerta abierta en el fin del mundo y con el eco del vocerío del reencuentro de los normalistas de Valdivia que rompe, incontenible, los años de la ausencia, vertiendo en todo aquello soplos de romanticismo y de exquisita y auténtica sensibilidad. El Árbol de los Libros es un bello texto estructurado con amor en forma y contenido, con hermosa letra proyectada sobre fondos de crecida, tenue y elevada sombra. Un tesoro de versos maduros que reposaban en el arcón de la modestia de su autor. Hermano poeta, no más postergaciones ni esperas, para ti reserva la literatura páginas blancas. Es el tiempo de ser río, de ser alba, de ser vino y de ser . Amigas y amigos: Sin contradecir a
don Vicente Huidobro, con su venia, y porque estamos muy felices , con
fuerte y clara voz, proclamamos la noticia: "Silencio, se oye el pulso del mundo como nunca pálido. La tierra acaba de alumbrar un árbol."
Presentación de EL ÁRBOL DE
LOS LIBROS. Palabras de Ramón
Acuña Carrasco. FEDERICO Se dice que la hora 25 transcurre en los segundos más oscuros que siguen a la hora 24 y en cuyos senderos galopan los hierros de todas las bestias que habitan en el ser humano, las que cargan sus sueños y las que los pisotean. Entre el 19 y el 20 de Agosto de 1936, en madrugada de furias desatadas, por decir lo que dijo y por hacer lo que hizo, que ya es patrimonio abierto a todas la sensibilidades que encuentran en su poesía las imágenes que la barbarie no pudo matar, por manos de victimarios sin rostros ni documentos, fue ultimado Federico García Lorca, el príncipe de las letras de habla castellana, "el poeta más grande de la España de nuestros tiempos". Dicen las crónicas que: "El 8 de Agosto, poco después de haber vuelto a Granada, en su casa de Huerta de San Vicente, se presentaron efectivos del Ejército a registrar el lugar y, aunque no era él a quien buscaban, lo tacharon de enemigo. Por ese motivo consideró prudente esconderse en casa de su amigo Luis Rosales, de donde pasó al piso de Pepiniqui, hermano de éste, quien, por ser dirigente de Falange Española, creyó que lo podía proteger mejor. Sin embargo, Federico fue detenido el día 16, siendo conducido al Gobierno Civil y, desde allí, a medianoche, hasta una casa llamada "La Colonia", en las cercanías de Viznar, un pobre y triste pueblecillo distante de Granada unos doce kilómetros. En la madrugada del 19 al 20 de Agosto alguien tuvo que oír los disparos que segaron la vida de Federico García Lorca." Está dicho, y fatalmente muy repetido, que " los cuerpos vuelven a la tierra, aunque muchas veces, como en el caso del de Federico, sin que se sepa donde. Pero, el alma queda. Y la de García Lorca quedó prisionera en la letra de sus versos. De aquellos versos que a nadie dejaban indiferente." El tiempo, sabio e irrefutable, ha confirmado que el poeta, músico, pintor y dramaturgo, fue muerto en Viznar, cerca de la Fuente de las Lágrimas, junto con un maestro de escuela de Pulianas, llamado Dióscoro González Galindo, y de dos banderilleros : Joaquín Arcollas y Francisco Galadías. Dice Rafael Alberti: "Nunca se habrá llorado y protestado tanto en la tierra entera. El primer poeta que relató este horror fue Antonio Machado. Su tremendo estribillo sonará para siempre, como un redoble de campana , en la noche cobarde de sus asesinos: " ...Que el crimen fue en Granada / sabed - Granada - ¡en su Granada!" En Chile, Oscar Castro, el poeta de Rancagua, el más lorquiano de este fin del mundo, dijo de él, en parte de una hermosa elegía con la que se dio a conocer por correo ante sus hermanos poetas de Valparaíso: " No murió como gitano / no murió de puñalada / cinco fusiles buscaron / por cinco caminos su alma / Le abrieron el corazón / lo mismo que una granada / y el surtidor de su sangre / manchó las estrellas altas / ¡ Cómo lloraban los ríos / de España ¡ En ese instante indeciso / de las hembras despeinadas / en ese instante en que el grillo / cava la mina del alba / García Lorca, en el suelo, / con una flor colorada / condecorándole el pecho / quedó sin canto y sin habla. / ¡Cómo temblaban los montes / de España." El juicio de la Historia archiva nombres, responsabilidades oscuras, intrigas y conjurados. Lo único cierto y claro es la tragedia y la huella imborrable de la barbarie. Setenta años
van desde entonces y la imagen y la obra de Federico García Lorca,
un legado que ha vencido a la muerte. Porque, amigos, no mueren los poetas. |